Bruno Stagno   arquitecto

 

 

 

Arquitectos y Fútbol

Por extraño que parezca, los arquitectos han aportado bastante a este deporte, transformando la estrategia del juego y su influencia fue crucial para los resultados y el espíritu nacional.

Al inicio de los 60, Holanda experimentó una revolución cultural, política y social que la condujo a ser uno de los países más progresistas y de vanguardia de Europa. En ese contexto, todos los ingredientes para el revolucionario Fútbol Total estaban en su lugar.


Antes del Fútbol Total holandés, existió la Arquitectura Total que se remonta a las primeras décadas del siglo XX, con los arquitectos de la Escuela de Ámsterdam, que aportaron la idea de la ciudad como una expresión artística completa. El arquitecto Aldo van Eyck decía que “todos los sistemas deben familiarizarse unos con otros, de tal modo que su efecto combinado e interacción puedan ser apreciados como un sistema único, pero complejo”. Esta concepción estructuralista buscaba abolir las jerarquías del rígido funcionalismo aportando flexibilidad y una estética de volúmenes fragmentados, sin perder la unidad.

 

El espacio es uno de los conceptos donde los arquitectos participaron. En este caso, el concepto de espacio que da identidad al territorio holandés, por la ocupación intensiva de su superficie. El Fútbol Total se construyó desde la teoría del espacio flexible para lograr su uso intensivo y completo. Esto, al aplicarlo al terreno de juego, cambió la percepción de sus límites espaciales, modificando las dimensiones del área en la que interviene cada jugador. Los límites eran ahora los de todo el rectángulo de juego y no el área de los atacantes o el área de los defensa.Pases largos y profundos, transversales, diagonales y longitudinales, con todos los jugadores moviéndose en concierto y ocupando todo el terreno de juego. El terreno concebido como un espacio unitario y ocupado en su totalidad por los jugadores y la pelota, fue la manera de concebir el Fútbol Total partiendo de la Arquitectura Total.

Herman Hertzberger, el último de los arquitectos estructuralistas, expresó la necesidad de diseñar edificios flexibles que puedan cumplir con diferentes roles. Asimismo se decía en Holanda, que el futuro del fútbol estaba en los defensas que podían atacar, en atacantes que podían defender y en una formación flexible donde los jugadores pudieran cambiar posiciones atacando o replegándose simultáneamente. El defensa debe primero defender, pero también debe pensar como ofensivo. Para el atacante es lo opuesto. El compromiso entre disciplina colectiva y creatividad individual sobrevolaba esta teoría.

Lo expresado aquí, no es una obsesión de arquitecto, es un profundo y documentado análisis de David Winner en “Brilliant Orange”, con entrevistas a los creadores del Fútbol Total.


Este estilo de juego fue una revolución, que modificó el enfoque de los directores técnicos que, hasta entonces, sólo pensaban en las habilidades individuales como el dribbling, la finta, el desbalance, la velocidad, condiciones muy personales, pero muy difíciles de replicar. El Fútbol Total ayudó a la nueva identidad nacional en Holanda y la contundencia de su éxito y su trascendencia histórica, fueron la consecuencia lógica de una propuesta bien pensada y enfocada dentro de un contexto de superación nacional.




 

El estilo ultra – agresivo de este fútbol, en el que los jugadores intercambian posiciones desde donde lanzan una lluvia de ataques desde múltiples ángulos, fue inventada en el club Ajax, al final de los 60, durante la dirección de Rinus Michels, ganando los campeonatos de 1966, 67, 68 y 70 y con una final de Copa Europea contra Milán en 1969. Johan Cruyff fue el jugador más representativo de este estilo y se transformó en la vara de medir para la juventud holandesa.

Otro arquitecto, J.P. Bakema, colega de van Eyck, desde la influyente revista Forum, apasionadamente presionaba por “un enfoque Total: Urbanismo Total, Entorno Total, Energía Total … en esta época de uso total del territorio y del espacio, el balance entre uso y conservación sólo puede ser aportado por la Arquitectura Total”. A los pocos años, el Fútbol Total de la selección de Holanda, “la naranja mecánica”, en la Copa Mundial del 74 entró en el lenguaje internacional.