Bruno Stagno   arquitecto

 

 

 

Gracias a la Vida

 

“Gracias a la vida que me ha dado tanto” es la cita del canto a la vida de Violeta Parra, que Oscar Arias pronunció al finalizar su discurso de aceptación de la candidatura a la presidencia de la República. Es también el himno que entona el costarricense y el de todo extranjero “bien nacido”, como dicen en España, que en algún momento de su vida resolvió emigrar a Costa Rica y ha disfrutado de sus bondades.

 

Por el contrario si las oportunidades se cierran, la desesperanza aparece y sobrevuela la vida como ave de mal agüero que anuncia momentos difíciles. Vivir en el sufrimiento y la desesperanza no debe convertirse en una rutina para nadie, menos aún para el 20% de los pobres costarricenses, ni siquiera para la conciencia colectiva del país. Es por esto que todos los esfuerzos y oportunidades para superar esta situación, deben ser bienvenidos y aprovechados. Es mas, se debe buscar y promover con generosidad las oportunidades para lograr los objetivos de superación para todos. Es sabido que “el odio nada bueno engendra y que solo el amor es fecundo”.

 

Esta es, precisamente, la tarea de los verdaderos políticos, que con su guía, liderazgo e inspiración tienen la capacidad de revertir la situación actual creando oportunidades para superar una situación de estancamiento. Nada más agradable y placentero es sentir que delante de si, existen las oportunidades de progreso espiritual y material para todos.Oscar Arias nos ha enriquecido y deleitado con un discurso culto y visionario, con principios generosos, aplicables a un país sediento de liderazgo, que nos llena de entusiasmo y emoción. Si son estos los principios ideológicos que van a inspirar su eventual gobierno, no cabe duda que tendrá éxito nuevamente.

Si bien la esperanza es el sentimiento necesario que da fortaleza para transitar por los momentos difíciles que la vida trae, son necesarias también la solidaridad y la comprensión de sus semejantes para superar una existencia falta de oportunidades. Así como lo es de igual manera el sentimiento de solidaridad, que transmite la mano amiga abierta que se tiende para dar y recibir. Gesto importante para todos, que surge del amor y frente al cual nadie queda indiferente. La alegría de este gesto especial la sienten por igual el que recibe y el que ofrece. Solo el mezquino queda indiferente.

Se le agradece a la vida cuando ella se lleva con alegría y con ilusión y es justamente cuando éstas empiezan a perderse cuando mas necesario es recuperarlas. No es nada fácil, es mas bien triste, para los que alguna vez tuvieron la dicha de disfrutar una existencia placentera y llena de satisfacciones, empezar a perderla. Encontrarse de repente envuelto por la desesperanza y sin oportunidades, es como un lento declinar que se apodera de la vida, y donde lo que siempre parecía normal se vuelve ahora difícil e inalcanzable. Un sentimiento de no poder se hace rutinario y si supera lo personal y se generaliza la desesperanza invade a todo el país.

Para los que han nacido en la desesperanza, poder disfrutar una vida que exhorta el agradecimiento es una experiencia nueva y llena de ilusiones en el porvenir. Es un sentimiento de gratitud que hace cambiar la perspectiva de la vida, agregándole alegría y tiempo para disfrutarla. El estar agradecido determina una actitud positiva hacia todo lo que se emprende y por el contrario, la amargura contamina con pesadumbre cualquier emprendimiento.

La vida ofrece oportunidades, desgraciadamente no iguales para todos, y es triste ver que hay algunos que nunca han tenido a su alcance las oportunidades. Pero mientras ellas existan se tiene la esperanza de progreso y de superación. Costa Rica ha sido un país de oportunidades bien aprovechadas.