El paisajismo vertical es una modalidad que se aplica para ayudar a acondicionar los edificios creándoles un microclima particular mediante la incorporación de vegetación en sus fachadas.
Desde unas macetas y jardineras adosadas a las paredes se ha pasado a elementos verdes paralelos a las fachadas.
Aunque se trata de una práctica novedosa en la arquitectura contemporánea hay antecedentes que datan de muchos años atrás.
Ahora surgen con una fuerza vigorosa como opción a la climatización artificial o al menos para ayudar a reducir la carga térmica en los edificios y en la calle.
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En otras latitudes, el resultado es sorprendente, la temperatura es hasta diez grados centígrados más baja que las fachadas sin vegetación.En Costa Rica hay numerosos ejemplos en casas tradicionales en las que cuelgan macetas tupidas en los corredores para tapar el sol. Esa práctica de sentido común tiene un enorme potencial para la arquitectura contemporánea. Lo interesante es retomar eso como una inspiración para una arquitectura verde en el trópico. Es decir, buscarle la dimensión creativa a esa práctica tradicional haciéndola contemporánea y dándole categoría de protagonista en la arquitectura.
Recientemente se ha experimentado en edificios con resultados prometedores. El primer caso fue el Edificio J y R para la empresa constructora Edificar, aún en proceso de crecimiento. En otro caso, el edificio Pérgola para la agencia de publicidad Tribu, la arquitectura es la fachada verde. Es un aeropaisaje que crea un microclima que envuelve el edificio aportando frescura y muy especialmente sombra. A diez semanas de plantadas las matitas han llegado al nivel de la tercera planta.
Un paso más adelante fue la participación en el proyecto para el concurso del BCIE (Banco Centroamericano de Integración Económica) en cuya propuesta el edificio está cubierto en los costados sensibles por enredaderas climatizadoras.
Se trata de una arquitectura tropical de vanguardia, en simbiosis con los elementos vegetales que se vuelven imprescindibles para su buen funcionamiento y confort.
Con las experiencias realizadas localmente se ha aprendido que es importante controlar el viento en la etapa de crecimiento, es necesario seleccionar las plantas adecuadas y plantarlas en las condiciones correctas para tener un crecimiento vigoroso. Por tratarse de organismos vivos y sensibles a cambios climáticos es necesario un mantenimiento especializado.
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El arquitecto Ken Yeang en Malasia, ha experimentado con estas fachadas en sus rascacielos verdes. También lo ha hecho en otra latitud Enrique Browne, con un edificio cuya fachada verde hacia el oeste pierde las hojas en invierno para aprovechar el calor del sol y en verano, con todo su verdor, ofrece la deseada frescura en los veranos chilenos.En Acapulco, los arquitectos José Manuel Ordorika en 1958 y luego JaimeCrofton construyeron un clásico de adaptación de arquitectura al clima, el hotel El Cano, cuya fachada verde luce después de varias décadas con una frescura envidiable.
Marta Hoy Yan Lam esta desarrollando en Inglaterra un modelo matemático con diferentes tipos de plantas para poder contar con parámetros de diseño y manejar con más certeza los efectos que estas enredaderas tienen sobre los edificios. Para esto se apoyó en casos de varias latitudes, entre los cuales están las experiencias realizadas en Costa Rica.
En los experimentos que realizó en Inglaterra en el verano pasado, particularmente caliente en Europa, logró bajar de dos a tres grados centígrados con la incorporación directa de macetas frente a las ventanas.
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