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San José y las grandes ciudades del país nunca volverán
a ser ciudades
de primera si no se puede generar conceptos fundamentales
acerca
de lo que son
y de lo que serán.
La colonia española
consideraba para
la fundación de las ciudades la latitud y el clima.
En
Las Leyes de Indias
se consignaba que para
los climas calientes
las
calles debían ser angostas para reducir
la radiación solar
y obtener
el beneficio de la sombra.
Más tarde, en las colonias
tropicales inglesas, holandesas y francesas,
así como en las fincas
bananeras, el clima determinó el urbanismo
y la arquitectura.
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Esta Agenda, deberá estar enfocada
por
los conceptos de un nuevo urbanismo verde y será una
agenda múltiple
que abarque los aspectos ambientales
y
climáticos globales, la planificación estratégica
(urbanización, transporte, energía, participación,
etc.), el diseño urbano, la arquitectura, la estética,
la
cultura urbana y una agenda legal
y administrativa.
Esta Agenda Urbana Tropical debe
aterrizar
en un Plan Director Urbano
para
cada ciudad considerada. Dichosamente existe en Costa Rica información
actualizada para trabajar aceleradamente y, si tarde o temprano,
esta Agenda
llegara a ser de interés nacional, es de esperar que entonces
prime
un criterio técnico
y de largo plazo.
Algunas consideraciones
concretas
que deberían ser ineludibles en el Plan
de Acción
del Plan Director Urbano
son la creación de sociedades
mixtas
y de incentivos, para fomentar la inversión en los grandes
proyectos, lograr
una constelación de ciudades equilibradamente desarrolladas
limitando
la migración hacia la meseta, favorecer las vías peatonales cubiertas
y
el transporte colectivo, (75%
de las personas entran en bus
a San José),
reducir el polvo, el calor,
el ruido y la contaminación, promover
un
uso del suelo horizontal y vertical
en media densidad.
A nivel macro, evitar
la
especialización para rentabilizar
con diversos usos a diferentes
horas
las áreas céntricas y a la vez beneficiarse
de las
sinergías de una rica mezcla urbana.
Fomentar las tecnologías
híbridas, usar
de manera creativa el sol, la lluvia, el viento
y
la vegetación en un paisajismo vertica
y horizontal ambientalmente
creativo, etc.
El objetivo es también crear imágenes
de
ciudades y edificios tropicales
que puedan ser encantadoras, que cautiven
por su nueva imagen y que contribuyan
a aumentar el apego y el cariño
por el lugar.
Aunque la tarea es compleja, afortunadamente hay experiencia
local e internacional, como la del arquitecto
Tai Ken Soong en Singapor
y
su concepto de una Ciudad Tropical Inteligente. Aunque este concepto
es
para una ciudad de alta densidad,
de intenso uso del suelo y aplicación
generalizada de alta tecnología,
muchas de sus ideas son
reveladoras
porque aplican un urbanismo verde. Próximamente el arquitecto
Tai
Ken Soong y otros ofrecerán conferencias en el II Encuentro
de Arquitectura
y Urbanismo Tropical
que organiza el Instituto de Arquitectura Tropical.
(San José, 22, 23, 24
de Noviembre en el Museo
de Arte y Diseño
Contemporáneo).
Noviembre
de 2001
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| Sin
embargo esta sabiduría acumulada
la borró la
modernidad y la sustituyó
por paradigmas inadaptados
de otras latitudes. Así la planificación de
la ciudad tropical cayó en un vacío conceptual,
especialmente para las áreas densas
donde el
ambiente se deteriora y necesita ser mejorado.
Como resultado, la
ciudad tropical contemporánea ha sido poco estudiada
y aún no se ha logrado
amalgamar un conjunto de
conceptos esenciales a ella.
Si volvemos a considerar
al ser humano como el maestro de cualquier situación,
deberíamos convertirlo en el eje de toda solución,
entonces, será necesario establecer conceptos originales
de
planificación, diseño urbano
y
arquitectónico que se adapten
a su modo de vida
y a su cultura,
al clima, a las particulares
condiciones
del lugar.
Nuestras ciudades reclaman
que se
vea en grande, pues merecen
con urgencia una Agenda Urbana
Tropical, antes de caer en una situación irreversible
de congestión, caos vial, contaminación, conflictos
sociales y grandes
disparidades sociales.
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