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Ahora que el Gobierno
está poniendo atención
al desarrollo
urbano
y que hay nuevos recursos para resolver parte
de los problemas
atrasados, es necesario meditar
si conviene invertir todos esos recursos
sólo
en la Gran Area Metropolitana (GAM).
La respuesta inicial
es sí,
si nos dejamos impresionar por la magnitud
de
la demanda, sin embargo a más inversión en la GAM,
más
concentración
de la población,
más demanda de servicios
y
como resultado, habrá problemas más grandes
y más difíciles
de resolver, con el consecuente deterioro en la calidad de vida.
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Esta estrategia ha dado resultado
en
países que han actuado a tiempo,
y los que no
lo han hecho, sus capitales están sufriendo las consecuencias.
Pensemos en a contaminación, congestión
e
inseguridad de México DF, Santiago
en Chile, Caracas,
El Cairo, Lagos y un largo etcétera.
Ejemplos exitosos
son Alemania, de cierto modo Italia y Canadá y un
corto etcétera que no debe desanimarnos,
pues
Costa Rica por su geografía, tamaño
y población
puede desconcentrarse
y equilibrarse. Ya hay buenos ejemplos
en
educación y en salud.
Hay algunas Ciudades
Intermedias
que ya se han beneficiado con importantes
inversiones estatales y privadas
como son Liberia, San
Carlos, San Isidro,
y hay otras que podrían seguir.
En el caso
de Guápiles, una gigantesca industria
pesada ha creado trabajo para operarios,
técnicos
y administrativos de alto nivel,
de los cuales muchos
viven en la Meseta Central. Estas inversiones son beneficiosas
y
podrían ser aprovechadas
por los planificadores
para fortalecer
estas Ciudades Intermedias, creando oportunidades
más amplias
para el beneficio de toda la familia
y
de paso reducir los viajes
y la separación. Reforzarlas,
por
ejemplo, con mejor
y más variedad en servicios
para
crear una red de centros
urbanos con calidad de vida.
Esto
no debe significar el abandono
de la inversión
en la GAM,
por el contrario,
ambas deben ser simultáneas. La acción conjunta entre el Gobierno
Central, las Municipalidade
y el sector privado es necesaria.
San
José debe prepararse para
competir con las otras
ciudades
de la región para atraer inversiones
extranjeras, pues uno de los factores
que se evalúan
antes de invertir,
es la calidad de vida que ofrecen
las
ciudades. San Salvador
y especialmente Ciudad de Panamá,
han
realizado enormes esfuerzos
en esta dirección
y hoy se presentan
como excelentes opciones.
Para
poner a San José a competir
y devolverle su atractivo,
creo
importante implementar un plan
de
incentivos en la dirección
del fortalecimiento
y del desarrollo
integral de las Ciudades Intermedias,
sin
abandonar San José,
lo que traería como
resultado
un país mas equilibrado en desarrollo,
a
la vez que aliviaría la presión
asfixiante
y por el momento
incontenible sobre la Meseta Central.
23
de enero de 2003
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| San José se ha expandido en exceso
y
ha concentrado las inversiones
nacionales, también
ha concentrado
la población, pues es aquí donde
se
ofrecen las oportunidades
de trabajo, educación,
vivienda, salud, cultura y diversión.
Con el paso
de los años se ha creado un país macrocefálico,
con problemas urbanos cada vez más difíciles
y costosos de resolver. Estamos en un círculo vicioso,
ya
que a mas inversión mas atracción
de población,
con el consiguiente colapso
de los servicios y de la
infraestructura.
Ni siquiera los países ricos,
con gigantescas inversiones en infraestructura,
han podido
manejar la "macrocefalia",
porque han caído en
este círculo vicioso.
Mi sugerencia
es desviar parte
de las próximas inversiones que
se harán
en la GAM a las Ciudades Intermedias,
para dotarlas de educación, trabajo, vivienda, salud,
cultura, comercio y diversión, para que sus habitantes
no sientan la necesidad de emigrar hacia la Meseta Central.
Si esta estrategia de planificación nacional se maneja
con inteligencia quien quita
que una población
considerable se traslade
a vivir a ellas, donde se disfruta
de una mejor calidad de vida si la comparamos con el estresante
corre-corre de la GAM.
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