Bruno Stagno   arquitecto

 

 

 

Cultura y desarrollo

 

Ha sido habitual que cuando se habla de desarrollo se considere a la cultura como un lastre que hay que arrastrar. Cuando por simplificación, o por principio, se elimina o se separa la cultura del desarrollo, hay una perdida inevitable de las referencias culturales. Tal vez fue el éxito del desarrollo económico el que ha hecho evidente el vacío en el desarrollo del progreso.

El ultimo capitalismo ha empezado a mirarse en el espejo y no ha apreciado lo que ha visto. Vio reflejado un mundo fuera de control en varios aspectos. El agotamiento, el calentamiento, la sobrepoblación, la ecología devastada, las desigualdades en la educación, en la distribución del poder y de la riqueza hacen cuestionable este modelo económico.

 

El Príncipe Claus de Holanda ha expresado a las agencias internacionales del desarrollo que " los pueblos no pueden ser desarrollados plenamente si no lo hacen ellos mismos". Visto bajo esta perspectiva el tema de cultura y desarrollo aporta un cambio fundamental para quienes comparten esta idea. Así los pueblos pueden convertirse en originadores del desarrollo y no son mas considerados como obstáculos. Si los pueblos pudieran ser potenciados para desarrollarse ellos, se les debe dar el poder para imponer sus propios valores. Los valores son importantes como expresión del ser y de la identidad. Para Coco Chanel la moda era " lo que pasa de moda", sea el cambio por el cambio.

Esta tendencia ha invadido el ambiente intelectual y cultural fomentando un vacío de valores que deja a los pueblos sin referencias ni compromisos.

Es decir que ahora en lo cultural la moda es lo que no incomoda, pues en muchos países, los pueblos debilitados y sin resistencia, ni criterios para clasificar las influencias son terreno fértil para pensamientos ajenos. Parafraseando a Andy Warhol se puede decir que la sociedad de consumo globalizada "nos ha llevado a comprar mas que a pensar", a tal punto que hoy nos encontramos hasta comprando pensamiento. Los valores expresados en las tradiciones locales son fundamentales para incluir la cultura como un motor en el progreso económico.

No me refiero a copiar el pasado pues esto implica decretar nuestra incapacidad para resolver con medios contemporáneos los problemas de hoy, sino a que los creadores y actores culturales se involucren en acciones y planteamientos actualizados de la cultura local, seleccionando las influencias beneficiosas y a la vez rechazando las que los perjudican. Este acto de sabiduría, viejo como el tiempo, esta ahora perturbado por la cantidad y velocidad con que se transportan las ideas y los objetos.

Ahora que nos enfrentamos a una ubicua sincronización de valores, como comunidad y como individuos consumidores de cultura debemos además interpretar las influencias extranjeras y adaptarlas y transformarlas en nuevas y vibrantes formas exclusivas. Es entonces inevitable que esta apropiación desemboque en la incorporación de nuevos valores que se hibriden con los existentes dando paso a expresiones culturales inéditas que fusionen tradición y vanguardia.

2002

Este desarrollo centrado exclusivamente en rendimientos contables ha propiciado, para evitar una resistencia, una cultura debilitada. En este contexto debilitado, difícilmente las expresiones culturales pueden dejar huellas y trascender en sus valores.

Afortunadamente un acercamiento ético para un progreso económico ha ganado prestigio mientras el status de un acercamiento puramente económico del futuro del planeta esta siendo cuestionado. El Premio Nobel otorgado al economista indio Amartya Sen ha confirmado este acercamiento alternativo. Como ejemplo de este acercamiento ético existe la Fundación Príncipe Claus para la Cultura y el Desarrollo, que tiene entre sus objetivos promover la interacción entre cultura y desarrollo y fomentar el entendimiento de las culturas. "Si el desarrollo económico ha perdido su vía, entonces es necesario restablecer algunas ideas centrales, como por ejemplo que la cultura debería ser la meta del desarrollo y no su medio". (Adriaan van der Staay vicepresidente de dicha Fundación).