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Sería conveniente
que los futuros
alcaldes incorporaran en sus programas estrategias de desarrollo
urbano sostenibles con el ambiente, para el bien de los actuales
ciudadanos y para
no menospreciar
a las futuras generaciones.
La
Gran Area Metropolitana está sufriendo las consecuencias
de la dramática expansión
de las áreas
habitacionales,
industriales y comerciales.
Aunque
ella se presenta
como un acercamiento
hacia la naturaleza,
en
la realidad la ha destruido mas que conservado
y simultáneamente
ha producido una enorme complicación en el transporte,
una segregación social odiosa
y una desproporcionada
concentración de població
y recursos en
la Meseta Central.
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Esto
no es una cuestión de mera conservación histórica,
sino una manera
de reusar la tierra, reciclar las estructuras
aún útiles y aprovechar la infraestructura
que se encuentra disponible.
3- Uso frugal y eficiente
de los recursos:
será necesario
modificar los patrones
de vida, trabajo, consumo y actividades
diarias que incrementan la carga sobre
el ambiente. El
desperdicio,
la contaminación y la basura deben
ser drásticamente reducidos. Idealmente
los desechos
podrían ser materias primas para otros procesos. Incentivar
el uso
de energías pasivas y renovables resultaría
en un beneficio para el ambiente.
4- Hacer que los
negocios estén al servicio del desarrollo urbano:
la transición hacia una sociedad de servicios
y
la democratización de las comunicaciones tecnológicas
que descentralizan
las actividades del trabajo, contribuiría
a
revertir los efectos negativos
de la zonificación
especializada.
Un planeamiento urbano ilustrado puede
hacer prosperar rápidamente este objetivo ofreciendo
facilidades para vivir y trabajar en edificios multiuso.
5-
Revertir las tendencias que demandan aún mas movilidad:
cualquiera sea
la evolución de la economía
debe haber incentivos para reducir la movilidad personal
favoreciendo el trabajo en la casa
cerca de ella.
Simultáneamente
el sistema de tráfico debe desalentar los hábitos
individuales que incrementan la congestión del tráfico
aún más. Adicionalmente
los nuevos desarrollos
deberían planearse
a pequeña escala y con
el peatón
en la mente.
6- Descentralizar las inversiones:
si
se refuerza la inversión pública
y privada
en trabajo, vivienda, educación, comercio y recreación
en ciudades intermedias fuera de La Gran Area Metropolitana,
se cambiaría el sentido
de las migraciones, se
equilibraría
el desarrollo nacional con oportunidades
para todos y de paso, se aliviaría la presión
sobre el Valle Central.
7- Municipalidades fuertes
que
se someten a una planificación territorial vigorosa:
distribuir
los recursos a las Municipalidades
asegura
la inversión en obras
cantonales de acuerdo con
los intereses
de las comunidades, sin embargo las obras
de infraestructura nacional,
de vialidad, educación,
salud,
industria deberían estar orientadas
por
una política nacional de desarrollo sostenible con
el ambiente.
11 de noviembre de 2002
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| Si pudiéramos
contribuir en algo
con las experiencias aplicadas en
otros países, esbozaré, a vuela pluma, algunos
conceptos de planificación urbana sostenible que se
consideran fundamentales y que pueden definir tendencias útiles
para
corregir la situación y equilibrar
el desarrollo:
1-
Restablecer el equilibrio entre mezclar
y segregar las
actividades funcionales:
ha resultado ser de una ligereza
suicida
la zonificación que ha conducido
a
especializar grandes áreas
para la industria,
el comercio, las oficinas,
la diversión y todas
ellas separadas
de la vivienda. El resultado de largas
experiencias indica que más bien ellas
deberían
convertirse en una constelación
de pequeñas áreas
cada una con variedad
de usos y a corta distancia unas
de otras.
2- Buscar un balance entre permanente
y
cambio: el marasmo y la estela
de abandono del centro
urbano de San José resulta del desarrollo que busca
tierra barata en la periferia. Es cada vez más vital
asegurarse que los edificios viejos
estén siendo
utilizados completamente antes de cambiarlos por nuevos.
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