| Para este supermercado,
propusimos un edificio inundado de luz natural y ventilado
naturalmente, características inesperadas en un
supermercado. Las lámparas se iluminan solo de noche
y no hay aire acondicionado. Los ahorros en costos de operación
son significativos.
Se diseñó una nave metálica de 36 metros de luz, en la
cual cada miembro estructural expresa su esfuerzo individual. Si se observa
desde abajo, se puede entender claramente cómo las cargas llegan al
piso.
La estructura se ve destacada por el color rojo y caracteriza el espacio interno,
usualmente banal en este tipo de programas. El proceso de diseño comenzó en
mayo y el supermercado fue inaugurado la primera semana de diciembre.
El diseño se fue haciendo paralelo a la construcción. Esta operación “fast
track” demandó una atención inusual y múltiples decisiones
fueron tomadas en sitio y explicadas con bosquejos y croquis.
El costo final, por metro cuadrado de construcción, resultó muy
conveniente y fue mas bajo que el de edificios de la competencia que no consideran
la arquitectura como un valor, ni un aporte a la ciudad.
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