| La propuesta
arquitectónica fue envolver el edificio
La propuesta arquitectónica fue envolver el edificio en un microclima
por las fachadas norte y sur. Las fachadas este y oeste son cerradas. Mediante
parasoles horizontales alivianados por perforaciones y con enredaderas azules
(thumbergias grandifloras) colgantes, se logra el objetivo de refrescar la fachada
de vidrio.
Una separación de 80 cms en promedio entre el vidrio y la piel bioclimática
es suficiente para modificar el efecto térmico de la incidencia del sol,
bajando la temperatura sin afectar el nivel de iluminación. Esta experiencia
de paisajismo vertical tiene también sus efectos positivos para la ciudad.
Con este recurso de diseño es posible evitar la climatización artificial
e iluminar las oficinas naturalmente, lo que redunda en un ahorro energético
importante.
Construido en un terreno de muy baja capacidad de soporte, fue necesario diseñar
una fundación flotante, con una losa de concreto armado de 60 cms de espesor
y reducir las cargas puntuales. Los muros de los extremos tienen como función
absorber los esfuerzos del cortante en el caso de sismos. Los vientos del N-E
pueden ser muy incómodos en los meses secos. La piel bioclimática
ayuda a reducir su velocidad, lo que permite abrir las ventilas. La ventilación
cruzada barre de lado las plantas libres y asegura un agradable bienestar en
el interior.
En el nivel superior están las dos oficinas de la gerencia y la sala de
reuniones, disfrutando de vistas panorámicas y de la terraza arbolada.
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